Hacemos los libros que queremos que existan
Los jóvenes soñadores
Poema y litografías de Oskar Kokoschka
Traducción y epílogo de Guillermo Romero von Zeschau
Los jóvenes soñadores (Die träumenden Knaben) es una obra de Kokoschka publicada en el año 1908. En ese tiempo ya trabajaba en los Wiener Werkstätte (Talleres Vieneses), donde se había formado. Allí recibió el encargo de realizar un pequeño libro de cuentos para niños: el resultado fue un poema erótico-onírico sobre el despertar sexual en la adolescencia que, junto a un tono lírico muy fino y autorreferencial, presentaba ante los vieneses el novedoso ímpetu expresionista; un vigoroso poema en cuyos versos se regalaban, al pasar, imágenes llenas de chispazos que ansiaban trascendencia y confesaban un surrealismo adelantado, con algunas insinuaciones (más o menos solapadas) sobre las primeras experiencias sexuales en jóvenes.
El pequeño libro fue mal recibido por la crítica y el público, pues tanto su tono como su forma y contenido, incluso sus colores, resultaban escandalosos para el gusto burgués de la capital de un imperio. Tal es así que se imprimió sólo un número limitado de ejemplares en su primera publicación.
(fragmento del epílogo)
$18.000,00
Los jóvenes soñadores
Poema y litografías de Oskar Kokoschka
Traducción y epílogo de Guillermo Romero von Zeschau
Los jóvenes soñadores (Die träumenden Knaben) es una obra de Kokoschka publicada en el año 1908. En ese tiempo ya trabajaba en los Wiener Werkstätte (Talleres Vieneses), donde se había formado. Allí recibió el encargo de realizar un pequeño libro de cuentos para niños: el resultado fue un poema erótico-onírico sobre el despertar sexual en la adolescencia que, junto a un tono lírico muy fino y autorreferencial, presentaba ante los vieneses el novedoso ímpetu expresionista; un vigoroso poema en cuyos versos se regalaban, al pasar, imágenes llenas de chispazos que ansiaban trascendencia y confesaban un surrealismo adelantado, con algunas insinuaciones (más o menos solapadas) sobre las primeras experiencias sexuales en jóvenes.
El pequeño libro fue mal recibido por la crítica y el público, pues tanto su tono como su forma y contenido, incluso sus colores, resultaban escandalosos para el gusto burgués de la capital de un imperio. Tal es así que se imprimió sólo un número limitado de ejemplares en su primera publicación.
(fragmento del epílogo)